A veces dedicarnos algo de tiempo casi siempre queda postergado para mañana, pero descansar, relajarnos y desconectar son elementos esenciales para sentirnos bien y disfrutar de la vida. Ahora es el momento de dedicarte unos minutos al día para cuidar de ti misma. En esta entrada en el blog, te contamos cómo hacer un bueno masaje de tu cuero cabelludo para obtener un cabello sano y brillante, pero también para aprender a disfrutar del cuidado de tu persona.

¿Sabes qué es el cuero cabelludo?

El cuero cabelludo es la piel que cubre la parte superior de su cabeza. Casi todas las mujeres se preocupan por lucir una melena brillante y sana, como las de una imagen de revista. Nuestro cuero cabelludo, como cualquier parte del cuerpo humano, es propenso a padecer algunas enfermedades. Ejemplos son la caspa y la dermatitis seborreica. La primera es una descamación excesiva del cuero cabelludo mientras que la segunda se presenta como un enrojecimiento del mismo, junto con la presencia de una gran cantidad de aceite. Siempre es muy importante cuidar de nuestro cuero cabelludo, para que estas dos situaciones (entre otras) no se compliquen. 

Qué es el masaje del cuero cabelludo

Hoy en día existen diferentes tipos de masaje: en la espalda, el cuello, el cuerpo completo e incluso en el cuero cabelludo: hay muchos tratamientos de masajes populares. ¿Lo mejor de todo? No es necesario que otra persona te haga uno. Lo importante es que realices movimientos lentos y ejerzas una ligera presión. En estos días en los que no puedes acuidar a la peluquería, puedes aprender poco a poco cómo realizar un masaje de cuero cabelludo. Añade este geste a tu ritual de belleza: poco a poco tu cabello parecerá más sano, fuerte y brillante. 

¿Cómo se hace?

Para masajear el cuero cabelludo, el mejor momento es al ducharse. Después de mojar y enjabonar tu cabello, masajea el cuero cabelludo durante 1 minuto efectuando movimientos circulares y lentos. El primero paso es colocar los pulgares en las sienes y entrelazar los dedos sobre la parte alta de la cabeza, encima de la frente. Si no tienes tiempo de hacerlo bajo la ducha puedes hacerlo sobre el cabello seco. Este pequeño gesto te ayudará a conseguir un cabello sano y fuerte pero también a relajarte y a disfrutar de un momento de relax.